El Olivar de la Beira Baixa
En cada ladera, en cada paisaje,
Hermosos olivos se extienden hasta el horizonte,
dotando a la Beira Baixa de una magia especial,
un manto verde grisáceo, una vista imponente.
El viento lleva el frío en sus alas,
Y nacen los olivos, joyas negras,
Adornando cada árbol con su brillo,
Inspirando nuevos versos y rimas eternas.
Olivos centenarios, algunos milenarios,
Guardan secretos de tiempos pasados,
Testigos silenciosos de historias y tradiciones,
Con manos callosas y rostros arrugados.
El “oro” de la Beira Baixa, suave y dulce,
Del gallego, la variante predominante,
Un sabor inconfundible que perdura,
En la memoria de un pueblo resiliente.
Entre el verde y el gris, las hojas resisten,
Símbolo de fuerza, deseo de renacer,
Con cada desafío, con cada nueva estación,
El olivar de Beira Baixa sigue floreciendo.
